Vitrales, óxido, telas de araña y huellas del tiempo en una mirada fotográfica sobre el Cementerio de la Recoleta y el olvido.
El tiempo oxida, la memoria queda
En el Cementerio de la Recoleta, el tiempo se hace visible en los detalles: vitrales que todavía conservan su belleza, metales oxidados, telas de araña, superficies gastadas y rincones donde el abandono comienza a dejar su marca.
Esta serie fotográfica nace de observar aquello que muchas veces pasa desapercibido. No solamente las grandes esculturas o los mausoleos, sino esas pequeñas huellas que cuentan que alguna vez alguien cuidó, miró y recordó.
El óxido transforma los materiales. El polvo cubre las superficies. Las telas de araña ocupan los espacios.
Pero la memoria permanece.
Fotografiar también puede ser una forma de recordar aquello que el tiempo lentamente borra.
Modalidad
◆ Servicio online
Etiquetas
Buenos Aires, cementerio de la recoleta, olvido, paseos, fotografia, turismo, memoria, paz
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